
Imagen que hace alucion del paladin con sus tropas
Defiendo mi territorio, tierra grande y bendita que protejo como si fuese la mismísima tierra santa, tierra protectora y bienhechora.
Muchos ejércitos se han apoderado de esta tierra y cada uno ha sido desplazado por el siguiente dejando en el solo ruinas de lo que fue el imperio anterior.
Ahora en este territorio estoy yo, con mis tropas y nos estamos encargando de ser los que acaben con el ciclo de derrotas y asentar aquí hasta el fin de nuestros días.
Hace más de un año un general enemigo hiso un ataque sorpresa, ataque furtivo que puso en riesgo todo por lo que mis tropas pelearon, esta tierra tiene personalidad propia, premia y castiga al bando según crea necesario, y ese general enemigo ataco con tanta fuerza y determinación que la tierra y los vientos lo apoyaron totalmente, llegamos a estar todos mis hombres y yo reducidos a una trinchera, teníamos el territorio perdido casi por completo, pero justo en último momento, antes del ataque final el general enemigo dudó, en las tierras que el poblaba pensó, no quería dejarlas pues era su primera conquista, y pensó en el dicho que decía que más vale diablo conocido que santo por conocer, y esto la tierra lo castigó. Con fuerzas renovadas mi ejército atacó, teníamos a la tierra de nuestro lado y sacar al enemigo nada nos costó.
Pese a nuestro gran esfuerzo y que la tierra nos perdonó, ya no nos servía como en el principio, nuestra deslealtad la debilitó.
Un año de paz pasamos, tranquilos y confiados, explotando la tierra sin pensar en las consecuencias que a esta le podía traer y confiados de que ningún enemigo aparecería. Entonces de la nada volvió a aparecer el mismo general con otro ataque aun más fuerte, la tierra había decidido castigarnos por nuestra actitud ante ella y ayudo a las fuerzas renovadas del enemigo, este ataco con mucha fuerza, muchos de mis soldados, logros de mis acciones fueron muertos antes de siquiera pensar en ponerse la armadura, en su lecho, durmiendo, otros fueron atacados mientras se vestían para pelear, tomo gran parte del territorio, volvió con guerreros aun más fuertes que la vez anterior, pero en el mismo momento del ataque, nuestra actitud cambio, nos dimos cuenta de lo que teníamos, peleamos con fuerzas renovadas, muchos de nuestros guerreros murieron con honor, nos aferramos a la tierra más que nunca y la voluntad de esta dudó, ya no apoyaba a nadie, o más bien, apoyaba a ambos por igual, esto hiso dudar nuevamente como la primera vez al general enemigo haciendo que los vientos cambiaran de nuestro lado nuevamente, nos hacemos fuertes, vamos perdiendo pero tenemos las de ganar, el único problema es que no quiero dañar al general ya que no es una mala persona y yo como paladín no podría desearle mal, solo quiero erradicarlo y que no vuelva a sentir ganas de dejar sus tierras por otras, o por lo menos por esta, ningún ejercito avanza, mis tropas defienden el quinto del territorio que nos queda con pación y fe, y el ejército del general, sigue atacando con furia, pese a que este mismo ya no quiere seguir luchando, sus soldados son más fuertes que él y se le sublevan, siguen luchando, siguen causándonos problemas.
Me da pena el pobre general enemigo, es inestable, débil de corazón, triste y solitario, como un lobo estepario, porque es el lobo estepario, y el territorio es tu corazón mi princesa, el apoyo de las tierras es tu voluntad y nuestro ejército son nuestras acciones.
Luchare y daré todo de mi para recuperar el terreno, pero insisto, no quiero dañar al lobo estepario, haremos retroceder a su ejército canino intacto. Tierra sagrada, por favor, permítenos debilitar sus logros, no hagas fácil su estadía en el territorio conquistado, dale la hambruna de tu olvido e indiferencia a su fuerte ejercito para que tomemos ventaja y dale prosperidad al mío para que avance.
Tierra sagrada, corazón, mi princesa, lucharemos hasta recuperarte, hasta que nos vuelvas a bendecir como en los primeros días, no como cuando te teníamos recién recuperada, luchare por ti mi amor, hasta que dejes de quererme simplemente, luchare hasta que me vuelvas a amar y no de volveré a descuidar.
Te sirvo mi tierra sagrada.
Te amo mi princesa adorada.
Eres mi princesa druida apreciada.

